Ahora que la luna llena ha salido de entre
las nubes negras, resplandeciente, me acuerdo del brillo de tus pupilas la
primera vez que te dije "Te quiero". Luego te acostumbraste y el
brillo desapareció. Sé reconocer cuándo es el final. Te amo... nunca he amado así y estoy segura de que eres tú la
persona con la que querría pasar el resto de mi vida. No es sólo estar
enamorada de ti... porque ya llevo mucho tiempo así... es que te amo con toda
el alma, con todo mi corazón y tú representas toda mi vida. Eres un chico
maravilloso, incomparable, eres un sueño hecho realidad y comprendo que estas
palabras ya no te acaricien el corazón como antes porque te las he repetido
demasiadas veces. Sin embargo, amor, yo nunca he estado a tu altura y siempre que he intentado contigo
hacer las cosas lo mejor posible he fracasado. Te he fallado ya demasiadas veces.
Nunca me he sentido capaz de hacerte feliz excepto cuando tú me lo hacías
creer. Realmente sólo he creído en ese "cuento de hadas" del amor
verdadero y eterno cuando miraba en tus ojos y besaba tus labios. Sólo le
llegué a creer cuando tú lo creías o yo creía que lo creías. Ahora que ya no
crees yo también dejé ya de creer. Tampoco
creo en mí y tampoco creo que tú te merezcas estar con alguien como yo...tú
mereces ser feliz y eso a mi lado es muy difícil. Mereces algo mejor.
Mereces una mujer que, al menos, tenga algún aliciente. Una mujer que sea tan
especial como tú, que convierta la vida en un juego maravilloso como tú lo
haces. Yo te amo y no consigo soportar verte sufrir. Mi amor por ti es lo que
más me importa excepto tú. Yo sacrificaría cualquier cosa por ti, me
sacrificaría hasta yo mismo. Por eso te escribo esta noche. Hoy es la noche en
la que me suicido. Entiéndeme bien. Mi vida completa eres tú y sin ti no sé
vivir. Pero creo que yo no merezco que sufras tanto por mí y que te comas la
cabeza por mí... También creo que tienes razón en lo de no confiar en mí, yo
nunca he confiado. Sé a ciencia cierta que nunca te mentiría... nunca más, pero
no me refiero a eso. Me refiero a que yo sólo he llegado a confiar en mi cuando
tú me lo has enseñado. Eres toda mi vida y te amo pero no quiero que sufras.
Así que hoy sacrifico mi amor, mi vida, y lo hago por ti. No me voy a matar
pero casi... porque estar sin ti es como morir. Es voluntario, así que es
suicidio. Seguiré estando, en el lugar de siempre y con la misma gente y te
esperaré hasta el final de mis días. Quizás así se solucionen los problemas que
yo te he causado... quizás así, veas la luz. Pero, antes de suicidarme, quiero
que sepas que siempre estaré enamorada de ti
como ahora y que nunca pensaré en nadie más porque tú eres el único que me
pueda devolver a la vida.